Miércoles 6 de Junio de 2018

El HCD entregó la distinción “Vecino Destacado” al dirigente deportivo Carlos De los Reyes, presidente del club Al Ver Verás

En el marco de un acto desarrollado hoy, miércoles 6 de Junio, el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon otorgó el título “Vecino Destacado” del Partido de General Pueyrredon a Carlos De los Reyes “por la labor desarrollada, a través del Club Al Ver Verás, en los barrios Las Heras, Parque Palermo y Parque Hermoso de la ciudad de Mar del Plata”.
El acto, por iniciativa del concejal Mario Rodríguez (UCR), se llevó a cabo en el recinto de sesiones. Estuvieron presentes, además, el secretario de Salud, Gustavo Blanco; el Presidente del Ente Municipal de Deportes (EMDER), Carlos López Silva; los concejales Marcelo Carrara (AA), Balut Olivar Tarifa Arenas, Marcos Gutiérrez y Daniel Rodríguez (UC), Marcelo Fernández (AM), Angélica González (CC) y Ariel Ciano e Ilda Mercedes Morro (1País).
En primer término fue proyectado el video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes. Luego, Mario Rodríguez dio la bienvenida: “Buenos días a todos. Cuando se nos ocurrió realizar este reconocimiento, él nos dijo que no era necesario. Pero más allá de su figura, teníamos en mente la importancia de una institución, un ejemplo de lucha. Son esos ejemplos que marcan un camino, una esperanza. Hay personas importantes, hay sabios como De los Reyes. Qué distinta sería la sociedad si nos tomáramos el tiempo de convocar a los sabios, antes de tomar una decisión trascendente, para que nos transmitan su experiencia y sabiduría. Además de sabio, es un luchador de toda la vida, de estar en los lugares más difíciles y vinculado al deporte. Estoy seguro que en muchos momentos de su vida atravesó encrucijadas, pero siempre tomó el camino correcto. Por eso, es importante el reconocimiento de su ciudad”.
Tras recibir comentarios elogiosos hacia su figura por parte de algunos concejales de otros partidos políticos, De los Reyes recibió el reconocimiento del HCD y posteriormente hizo un discurso de agradecimiento: “Me es un poco difícil empezar a hablar, por la emoción. Como se podría decir en estos, casos, este reconocimiento puedo tomarlo como una caricia al alma. Pero ya me basta con ver las expresiones, sinceras de emoción, en sus rostros, de los aquí presentes, para sentirme satisfecho. Yo no pensé lo que había que hacer; lo hacía y lo hago. Estoy en una zona sensible, pero siempre, o casi siempre, me han respetado. Sé que hay muchos chicos que van al club que delinquen, que consumen droga. El club es un lugar de contención y por eso los recibimos. Hemos hecho muchas obras, sin esperar nada a cambio. Aunque admito que es lindo que en algún momento llegue el reconocimiento. Muchas gracias a todos por hacerme vivir este momento”.

Fundamentos del reconocimiento

El presente reconocimiento tiene por objeto destacar la loable tarea que realiza Carlos De los Reyes en los humildes barrios de Las Heras, Parque Palermo y Parque Hermoso.
En su calidad de Presidente del Club Al Ver Verás, ha organizado una institución que no cobra cuota social y tampoco tiene empleados. Todas las actividades las realizan los dirigentes junto a los padres, con la intención de que el club sea el lugar de contención de los chicos.
El club tiene su sede y villa deportiva en la Avenida Tetamanti al 3300, rodeado de los barrios Las Heras, Parque Palermo y Parque Hermoso desde donde llegan la mayoría de los jugadores de fútbol y las jugadoras de hockey que tiene la institución.
Como muchas familias no pueden pagar, no se cobra cuota social, pero tampoco hay empleados a los que pagarle un sueldo. Todo lo hacen los dirigentes y los padres de los chicos.
El propio presidente del club se levanta muy temprano en la mañana para ir a cortar el césped de las canchas. Posteriormente puede atender el buffet, levantar una pared, arreglar con sus herramientas una canilla rota o preparar las hamburguesas para que los chicos coman cuando termina un partido. Vuelve a su casa, casi todos los días, a las ocho de la noche.
En palabras del propio Carlos De los Reyes “mientras yo esté vivo la tesitura del club no va a cambiar: acá no se le paga a nadie, el que viene lo tiene que hacer por amor y cariño”.
Con la tarea desarrollada en el club se ha logrado dar una posibilidad a tantos adolescentes del barrio, evitando un destino no deseado, donde colaboran en la realización de trabajos de albañilería u otras que requiera la institución.

El Sr. Carlos De los Reyes cuenta una anécdota de un chico de las inferiores que cruzaba los pies y hacía esfuerzos para tapar uno de sus botines. El movimiento distraía al presidente del club y director técnico de la charla que le estaba dando al equipo. Entonces, le pidió que se parara derecho. Cuando el nene lo hizo, entendió lo que pasaba: como en la casa no tenía plata para comprar cordones, uno de los botines lo tenía atado con alambre. Le daba vergüenza mostrarlos.
Al Ver Verás está lleno de estas historias conmovedoras. Lleno de historias de humildad, sacrificio y perseverancia. Al Ver Verás es un lugar donde se festeja más sacar a un chico de la calle que ganar un campeonato.
Carlos De los Reyes se ganó el respeto con el ejemplo y no sólo con las palabras. En el club todos saben que en el 2001 cuando Al Ver Verás estaba a punto de desaparecer por no poder pagar una deuda de 2.400 pesos, vendió su auto para salvar al club. Lo hizo a pesar de que los bancos le habían arrebatado con el corralito los ahorros de toda su vida y su mujer había perdido el trabajo. La crisis los dejó al borde de tener que cerrar el club, pero no se dieron por vencidos.
El club se fundó el 20 de junio de 1944 y la primera gran obra fue hacer la cancha donde ahora juega el equipo de primera división de la Liga Marplatense de Fútbol. Para empezar a levantarla, De los Reyes rifó un antiguo Ford 40 que tenía. Como en el primer sorteo no salió, al año siguiente volvieron a rifarlo. Nadie lo ganó, pero con la plata recaudada construyeron los vestuarios, un paredón y se compró la caldera. Recién a fines de la década del `90, la cancha tomó la forma que tiene en la actualidad. Costó 11.600 dólares que salieron del bolsillo de los dirigentes.
Carlos De los Reyes, de profesión albañil, junto a otros socios del club hicieron las obras con sus manos. “Durante seis meses todos los días, entre 15 y 20 chicos de las inferiores vinieron a trabajar para terminar la cancha”, recuerda el hombre que durante 15 años dirigió al equipo de primera división. Las obras en total llevaron dos años.
Al Ver Verás se mantiene con lo que pagan los padres de estacionamiento cuando van a ver un partido de inferiores, el alquiler de las canchas de fútbol y el buffet. Más de 200 chicos juegan al fútbol en las distintas categorías y 120 chicas al hockey. Todos ayudan, dirigentes y padres hacen que pueda seguir funcionando. Hay tanta pasión como necesidades y por eso, nadie se rinde.
Al Ver Verás sigue también vivo por todos los dirigentes que acompañan al presidente y la gente que tiene poco, pero deja todo para que sus hijos tengan un lugar donde patear una pelota y alejarse de la calle.
Para Carlos De los Reyes esa ayuda social es lo que justifica la existencia del club: “Es muy difícil explicar lo que nosotros sentimos y por que hacemos todas estas cosas. Es cierto que tenemos muchos dolores de cabeza, pero sólo sé que si a la vida no le das nada, tampoco te va a devolver nada. Entonces esta es nuestra pequeña trinchera. Eso es Al Ver Verás: una trinchera de lucha. No tenemos una felicidad total pero se nos llena el alma cada vez que conseguimos sacar a un pibe de la calle”, sostiene.
Su destacada trayectoria lo hizo merecedor, en el año 2006, del premio Lobo de Mar por su condición de Dirigente Deportivo.